La Electrofisiología es la sub-especialidad de la cardiología que estudia y trata los trastornos del ritmo del corazón, originados por alteraciones eléctricas del mismo. A estos trastornos se los llama en forma general “Arritmias”.
Existe una diversidad enorme de arritmias, que abarcan desde alteraciones simples que incluso no requieren tratamientos, hasta arritmias que pueden ser mortales.
Todas las arritmias pueden ser estudiadas con diversas técnicas, las mas básicas son el electrocardiograma y el Holter o monitoreo ambulatorio. En general la forma mas precisa para su estudio son los llamados estudios electrofisiológicos, que determinan el diagnóstico y la localización de la alteración. Actualmente, se cuenta con tecnología que permite, mediante la ubicación de catéteres en las áreas afectadas, eliminar el tejido afectado, a esto se lo llama Ablación por radiofrecuencia.
Consiste en la introducción por vía venosa por punción, de catéteres sólidos de alrededor de 1 mm de diámetro. Éstos se ubican en regiones claves de las cámaras cardíacas y permiten el registro de las señales eléctricas de las mismas mediante un sistema sofisticado de computación. No hay sensibilidad en el interior de venas o cámaras. por lo tanto la ubicación de estos catéteres no provoca síntomas. El estudio es muy seguro, la tasa de complicaciones que en su mayoría son leves, es muy baja (<1/1000). No se administra contraste venoso y la duración de un estudio promedio, es de alrededor de 40 minutos y no requieren internación.
Este procedimiento permite la curación de varios tipos de arritmias. Es un método
incorporado hace muchos años en nuestro país y se realiza al igual que el anterior
por punción (no requiere corte o sutura), y los catéteres utilizados son especiales,
ya que permiten ubicarlos en lugares especiales y son capaces de emitir radiofrecuencia
en su extremo, que está en contacto con la pared del corazón. La radiofrecuencia
es calor térmico que es emitido por un equipo muy sofisticado que permite un
control adecuado de la temperatura a emitir. Este calor inactiva pequeñas áreas
que son las responsables de algunas arritmias y de ser preciso, este tratamiento
es el único que puede curarlas.
Podemos mencionar arritmias como el Síndrome de Wolff Parkinson White, taquicardias
paroxísticas supraventriculares o el aleteo auricular típico como aquellas con
las tasas más altas de curación (90-95%).
El procedimiento es mas largo, puede durar entre 1 a 4 horas, dependiendo de la complejidad de la zona a mapear. Requiere solo un día de internación.
Existen diversas arritmias cuyo mecanismo es complejo y para realizar la ablación es necesario contar con equipos tecnológicamente muy avanzados: los llamados navegadores tridimensionales. En estos casos, estos equipos permiten realizar una reconstrucción anatómica tridimensional de cualquier área del corazón y localizar con más precisión las áreas a ablacionar. Se requieren catéteres más sofisticados que en el punto anterior y la intervención se realiza igualmente con punción venosa o arterial sin realizar corte o sutura. Las arritmias que pueden ser tratadas con este método especial comprenden a la Fibrilación auricular (la arritmia más común de la práctica cardiológica), la taquicardia ventricular, la taquicardia auricular y en los casos en que fracasa el método convencional.